Bodegas y estacionamientos ganan espacio como inversión
- Alexander Chest

- 19 jul
- 2 min de lectura
La creciente necesidad de almacenamiento y la escasez de estacionamientos en zonas urbanas han fortalecido el atractivo de estos activos.
Fuente: El Mercurio
Fecha: 19.07.2026

En momentos en que el acceso a una vivienda es cada vez más complejo, debido a que las condiciones de crédito siguen siendo exigentes y requiere un mayor esfuerzo financiero, las mini-bodegas y los estacionamientos aparecen como una puerta de entrada para quienes buscan invertir con un desembolso menor y diversificar su patrimonio.
El crecimiento de este segmento responde, además, a cambios en la forma de habitar las ciudades. La disminución del metraje de los departamentos, el aumento del comercio electrónico y la necesidad de contar con espacios adicionales para almacenamiento han impulsado la demanda por minibodegas. En paralelo, la escasez de estacionamientos en sectores con alta densidad urbana mantiene el interés por este tipo de activos.
“La tendencia hoy es que el inversionista está migrando desde una lógica de comprar un activo hacia una lógica de comprar una demanda.
Ya no basta con adquirir una propiedad; lo importante es entender quién la utilizar´, por qué la necesidad y qué tan sostenible será esa demanda en el tiempo”, explica Sandra Jerez, gerente general de Capital Inteligente.
Agrega que ambos activos permiten complementar inversiones tradicionales, aunque enfatiza que la ubicación continúa siendo el principal factor para asegurar buenos resultados.
Desde PROurbe Gestión Inmobiliaria, su gerente general, Víctor Danús, coincide en que el auge de las minibodegas responde al cambio en el tamaño de las viviendas. Así, en la actualidad “las bodegas han mutado desde las empresas hacia las personas. Hoy representan una necesidad funcional y, junto con los estacionamientos, ofrecen una excelente alternativa de inversión con baja mantención y un ticket de entrada más accesible”, sostiene.
A considerar
Antes de invertir, coinciden los especialistas, es fundamental analizar la demanda efectiva del sector, la ocupación histórica, los gastos de administración, los períodos de vacancia y las restricciones de cada proyecto, especialmente cuando se trata de activos ubicados en edificios residenciales.
Sergio Novoa, gerente general de BMI Servicios Inmobiliarios, destaca que estos activos pueden alcanzar rentabilidades anuales promedio de entre 8% y 12%, dependiendo de factores como la ubicación, la demanda y el nivel de ocupación.
“Las bodegas y los estacionamientos suelen requerir una inversión inicial más asequible, presentan costos de mantención relativamente bajos y una gestión más simple, lo que los convierte en una opción atractiva para quienes están comenzando a invertir”, afirma.
Mirando al futuro, las perspectivas siguen siendo positivas para las minibodegas, impulsadas por el crecimiento del comercio electrónico y la mayor necesidad de almacenamiento. En el caso de los estacionamientos, en tanto, los expertos prevén un comportamiento más selectivo, donde la rentabilidad dependerá principalmente de la ubicación, la calidad de la administración y la capacidad de mantener una alta ocupación en el tiempo. (Carolina Miranda Callejas)



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