Poduje pide reajuste de 23,9% para vivienda: “Necesitamos un presupuesto acorde con la importancia que tiene la construcción en el empleo y la inversión”

El ministro de Vivienda sostiene que el ajuste fiscal debe recaer en otros ministerios. “Se puede hacer ajuste fiscal, sí, pero no en ministerios que mueven la inversión”.
Fuente: El Mercurio
Fecha: 16.08.2026

Proyecta 190 mil empleos a plena capacidad, defiende la meta de 4500 mil viviendas del programa de gobierno y acusa a su antecesor, Carlos Montes, de haber tenido “una mano demasiado blanda” con las constructoras.
La decisión del Tribunal Constitucional de esa semana sobre la Ley de Reconstrucción nacional fue una señal para el Ministerio de Vivienda (Minvu): los 465 millones de pesos que el Ministerio de Vivienda espera desde hace meses se ven más cerca de llegar. No es un detalla administrativo: durante cinco meses la artera financió la reconstrucción del Biobío y Ñuble sacando plata de sus propios programas regulares –unos 320 mil millones de pesos, según el propio ministro-, a la espera de una ley que recién ahora empieza a despejarse. “Si no llega la plata, jodemos”, advertía Iván Poduje un día antes del fallo.
Con ese frente más resuelto, el escenario se mueve hacia un terreno más político. El gobierno de José Antonio Kast ha puesto la reactivación económica y el empleo en el centro de su agenda, y Vivienda es una de las carteras que generan empleo directo por vía de obra pavimentación, parques, infraestructura urbana y, sobre todo, construcción de viviendas. Poduje sostiene que ese rol se lo asignaron desde Hacienda –“no es que lo diga yo”, afirma- y lo convierte en argumento.
De ahí que de cara a la tramitación de la Ley de Presupuestos 2027, cuya discusión comienza en septiembre, espera un aumento significativo en los recursos de su cartera. Es la condición, plantea, para cumplir simultáneamente las dos cosas que se le piden: las 400 mil viviendas comprometidas en el programa de gobierno y los 190 mil empleos que estima puede activar a plena capacidad. El corolario es una postura incómoda dentro del propio oficialismo: el ajuste fiscal, dice, hay que hacerlo en otra parte.
-¿Con el pronunciamiento del Tribunal Constitucional (TC) se allana el panorama económico de este año para el Minvu?
Por supuesto, quedamos bastante tranquilos. Nunca tuvimos temor de que se pudiera cuestionar el fondo de reconstrucción, en ningún caso, esto estaba dentro de lo probable, así que estamos muy contentos y muy motivados a darle con todo.
-¿El foco de su pelea se traslada ahora a la Ley de Presupuestos 2027?
Nosotros necesitamos un presupuesto acorde con la importancia que tiene la construcción es el empleo y la inversión. Por lo tanto, sí, esperamos un aumento considerable en nuestro presupuesto.
-¿Es un escenario realista, considerando la política de ajuste fiscal del Gobierno?
Sí, porque primero tenemos que reponer lo que (el ex ministro Nicolás) Grau nos cortó. Ese es un presupuesto que hay que reponer. Pero además la cartera de Vivienda tiene un rol central definido por el propio ministro Quiroz en la reactivación económica. Por lo tanto, para nosotros es evidente que vamos a tener un aumento importante en nuestro presupuesto, para poder activar la economía, el empleo, y además resolver el déficit de vivienda.
-¿De qué magnitud?
Un 23,9% de aumento respecto del presupuesto de este año.
-¿Ha habido alguna vez un incremento tan alto para Vivienda?
Sí, en el pasado ha habido. Lo normal cuando uno quiere activar la economía. Además, tenemos una estimación de los empleos que podríamos generar, son importantes, y por tanto esperamos que se pueda cumplir.
-¿Cuál es esa estimación?
190 mil empleos. De esos, 150 mil estarían vinculados a las viviendas nuevas, 20 mil a la reparación de viviendas, y alrededor de 26 mil a obras urbanas, infraestructura, pavimento. Ahí tenemos una inyección muy importante de recursos asociada a reactivar pavimentos participativos, construcción de parques, áreas verdes, canchas, sedes vecinales.
-¿Ve una contradicción entre el discurso de reactivación del Gobierno y la política de ajuste fiscal? Porque parece difícil un reajuste tan alto…
Creo que sería contradictorio en la medida en que a nosotros no nos aumenten el presupuesto. Se puede hacer ajuste fiscal, sí, pero no en ministerios que mueven la inversión y generan empleo, como el nuestro. Probablemente al ajuste habrá que hacerlo, pero en los ministerios que no son claves para el desafío de reactivación económica.
-¿Comparte el diagnóstico fiscal del ministro Quiroz? ¿Vivienda debiese tratarse como excepción?
Por supuesto que es una excepción, porque Vivienda, como el mismo ministro Quiroz ha dicho, es un motor de la reactivación económica el principal. Lo ha dicho públicamente. Si usted escucha las entrevistas del ministro Quiroz y del ministro. Mas, ambos han dicho que la vivienda es un motor de reactivación. No es que lo diga yo. Para nosotros este es un ministerio social y un ministerio de actividad económica, ahora fijado por el propio Ministerio de hacienda como tal.
-Pero se espera que con la nueva reforma los ingresos fiscales tiendan a la baja los primeros años. ¿Cómo se suple eso?
Es una materia que tiene que resolver hacienda. Nosotros necesitamos lo que le he nombrado para ser un pilar de la reactivación económica de chile, y Hacienda tiene que ver de dónde saca y dónde recorta, obviamente esto es una ecuación. A mí no me corresponde decir eso.
Cinco meses “haciendo magia”
-¿Cuánto dinero se desvió desde los programas regulares del ministerio hacia la reconstrucción?
Ya gastamos 8 millones de UF, casi 9d, de nuestro presupuesto regular. Si usted lo multiplica, son 320 mil millones de pesos, y a nosotros nos van a pasar 465 mil millones de pesos. Con eso vamos a cubrir lo que gastamos. No teníamos otra opción para avanzar
-¿Y si los fondos demoraran por un fallo del TC o la tramitación de los vetos al proyecto?
Si no llega la plata, jodemos. Podemos esperar haya agosto, septiembre, no más (…). Hemos tenido que funcionar con recursos haciendo magia y ya no podemos hacer más. Si por alguna razón la plata no llega, tenemos que parar la reconstrucción del Biobío hasta que se apruebe.
Los reproches a Montes
Si en lo presupuestario Poduje apunta al gobierno anterior por lo que dejó de entregarle, en la relación con la industria su crítica va en dirección contraria; lo que cuestiona es lo que se hizo.
-¿Considera que tiene mala relación con las inmobiliarias?
Lo que pasa es que mi antecesor tenía muy buena relación con ellos excesivamente buena. Es bueno tener una relación adecuada con las inmobiliarias, pero también hay que fiscalizar.
-¿A qué se refiere con “excesivamente buena”?
Con el ministro Montes era una relación de mano blanda, demasiado blanda. Cuento uno regula una industria necesita definir reglas y dar señales. Uno tiene que apoyar a la industria, y es un actor clave, pero tampoco se puede entrar en un desorden donde cada uno hace lo que quiere, que es lo que nosotros recibimos: empresas que no eran fiscalizadas, fallas que no eran reparadas, familias que no tenían opción de reclamar.
-¿En qué se refleja su crítica a Montes?
En cuatro años no se ejercieron las garantías correctamente. En ningún proyecto o en muy pocos. Había cero fiscalizaciones. La plata que henos tenido que gastar por fallas en edificios mal fiscalizados es gigantesca. Solamente en la Región Metropolitana, un millón de UF. En Biobío, 600 mil UF. Cuando no son aplicables las garantías tiene que poner la plata el Minvu. No el Minvu: el chileno,, el contribuyente,
-También revirtió el programa de Arriendo a Precio Justo, que empujó el gobierno anterior.
Nunca consideramos que fuera precios justo. Era un mecanismo que favorecía mucho a la empresa. En Cerrillos, el Serviu ponía el 90% del financiamiento del edificio, luego ponía la demanda con las familias y el subsidio, y el edificio quedaba en manos de la empresa. Era básicamente que compraran su edificio con un 10% de inversión. Eso no nos convenía, y hemos paralizado esa política, que estaba destinada a beneficiar a empresas de arriendo. Nuestro ministerio está enfocado en la vivienda en propiedad.
400 mil viviendas en cuatro años
El programa de gobierno comprometió 400 mil viviendas en el período, una meta ambiciosa incluso frente a la administración anterior, que prometió 250 mil y terminó cerca de las 190 mil. Poduje sostiene que la cifra sigue en pie, y explica que no descansa solo en la construcción tradicional, que tiene unas 130 mil viviendas en distintas fases de construcción
-¿Se mantiene la meta?
Se mantiene todavía, sí,
-¿Y qué innovaciones habrá para llegar a ese número?
Lo que tenemos muy fuerte, que no existía, es el plan de operación sitio: alrededor de 100 mil unidades más. Son terrenos fiscales o de Bienes Nacionales que vamos a entregar a las familias en dos fases, primero el terreno y después la casa. Se llama loteo en dos fases, y es parte de la innovación, así como los ecobarrios en zonas rurales, que hoy se hacen hasta 60 viviendas y pueden llegar a 300.
El Fondo de Garantías Especiales (Fogaes) es el instrumento con el que el Estado avala parte del crédito hipotecario para facilitar el acceso a la vivienda de sectores medios, que en los últimos años han quedado atrapados entre precios altos y exigencias bancarias crecientes. Poduje lo convirtió en una pieza central de su plan, y de él depende una cuarta parte de la meta total del Gobierno.
-¿Qué tanto foco hay en la clase media?
El problema es que los subsidios de clase media no se estaban pudiendo aplicar porque el precio de la vivienda es muy caro, no calzaba la oferta con la demanda. Con el Fogaes estamos apuntando a 80 mil familias de clase media, y adicionalmente vamos a abrir un cupo en el DS1 (dirigido también a sectores medios) de alrededor de 5 mil o 6 mil unidades de acá a fin de año, para que las familias puedan postular a un subsidio para viviendas de 4 mil UF. Eso va a permitir resolver una demanda histórica y ese programa queda instaurado de acá en adelante.
-¿Y el resto del programa habitacional?
El resto ha estado cargado excesivamente hacia los sectores vulnerables, con una vivienda de fondo solidario que es la más cara de todas que ha duplicado su costo en diez años y que se lleva aproximadamente el 60 % del presupuesto de vivienda del ministerio. Eso hace que tengamos que hacer ajustes para reducir los costos de esa vivienda, tanto los financieros por la burocracia como los constructivos.
Las empresas zombis
-¿Cuál es el problema de fondo con las constructoras que fallan?
Son empresas que van rotando, se ganan un proyecto, se llevan los anticipos, se van a la quiebra y lo dejan botado. Nosotros tenemos que llegar después a repararlo, para ellos, estafar a nuestros vecinos no tiene ningún costo se van a la quiebra y listo, se acabó la cosa. Hay que perseguirlos judicialmente y el gallo se fue y abrió otra empresa, y hace lo mismo y la cierra, y abre obra empresa.
-¿Cómo lo enfrentan?
Estamos haciendo una trazabilidad con los dueños de estas empresas zombis. Tenemos las precauciones de que este señor fue representante legal de la empresa que quebró antes, por tanto, doble fiscalización en el ranking que hicimos de las mejores y peores empresas; de las peores, más de la mitad ya no existe.
-¿Qué viene ahora en fiscalización?
Estamos haciendo convenios para tener inspectores incógnitos que van a ir a fiscalizar sin avisar, que van a llegar a una obra, van a pedir el libro del proyecto, van a revisar los hormigones, los paneles, la certificación. De esa manera estamos dando una señal al mercado: que la fiscalización va a comenzar y, por tanto, que estas empresas zombis van a tener que salir, porque las vamos a pillar cuando estén construyendo.
-¿No siente que a veces está apretando demasiado a quienes debieran ser sus socios?
No. A las malas empresas las estoy apretando, y las vamos a seguir apretando. Porque nosotros defendemos a los vecinos, y esos vecinos por años no han tenido voz. Las empresas buenas también han valorado nuestro trabajo. (René Olivares)



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