Corretaje inmobiliario busca elevar estándares
- Alexander Chest

- hace 1 día
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Expertos y representantes del sector coinciden en que una mayor formación, certificación y regulación permitirían entregar más seguridad y confianza a quienes compran, venden o arriendan un inmueble.
Fuente: El Mercurio
Fecha: 14.06.2026

Encontrar un corredor de propiedades serio y confiable es una de las principales preocupaciones que tiene una persona cuando busca vender o rentar un inmueble, pues está tomando una de las decisiones patrimoniales más importantes de su vida. De ahí que recurrir a un profesional que tengas las herramientas adecuadas es esencial.
Es que detrás de cada operación inmobiliaria, explica Víctor Danús, gerente general de PROurbe, existe un trabajo técnico, administrativo y legal para el cual es necesario contar con los conocimientos pertinentes.
“Muchas veces, con la llave en la mano, los propietarios sienten que ‘perdieron la plata’ pagándole a un corredor de propiedades. Si no hubo problemas, perciben que su trabajo solo se limitó a mostrar la vivienda y no se dan cuenta de que hay todo un proceso previo y posterior al servicio”, precisa.
En este sentido, agrega que una asesoría profesional puede evitar errores en contratos, problemas documentales o retrasos en los procesos de compraventa y arriendo.
“Las personas suelen dedicar semanas o incluso meses revisando una propiedad, pero muchas veces destinan muy poco tiempo a investigar quién la está asesorando. Hoy esa evaluación es tan importante como la del inmueble mismo”, comenta.
Profesionalización
En la Cámara Nacional de Servicios Inmobiliarios (ACOP) existe conciencia de la necesidad de elevar los estándares de quienes ejercen esta actividad con el objetivo de fortalecer la confianza y entregar mayores garantías a los usuarios.
De hecho, una encuesta del gremio reveló que 96% de sus asociados está a favor de regular formalmente la actividad. La consulta, aplicada entre más de 240 socios de ACOP a nivel nacional, reveló que uno de los principales desafíos para el sector es avanzar hacia una carrera o certificación formal que permita elevar los estándares profesionales, pues hoy la actividad se ejerce sin requisitos obligatorios de formación, certificación o supervisión estatal.
“La autorregulación ya no es suficiente. Hoy convivimos con actores muy profesionales, pero también con informalidad y estándares muy dispares, lo que termina afectando la confianza de las personas”, señala Soledad Gaete, presidenta de ACOP.
Una eventual regulación, precisa, no busca restringir el acceso al mercado, sino establecer condiciones mínimas para resguardar la calidad del servicio, pues hoy existen cerca de 15 mil corredores informales en el país.
“No se trata de poner barreras de entrada, sino de establecer mínimos razonables para ejercer como la formación, registro y mecanismos de supervisión. Esto protege tanto a quienes trabajan seriamente como a las familias que compran, venden o arriendan una propiedad”, afirma. (Carolina Miranda Callejas)



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