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Dueño del terreno de megatoma de San Antonio acusa “engaño “del gobierno de Boric

Foto del escritor: Alexander Chest
Alexander Chest
hace 13 horas
7 min de lectura

Esteban Solari habla por primera vez. El empresario apunta a la administración anterior y, específicamente, al entonces ministro de Vivienda, Carlos Montes.





Fuente: E Mercurio

Fecha: 06.09.2026






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Acusa que la filosofía fue “dilatemos para pasárselo a gobierno siguiente”, y que había una visión “romántica” de las usurpaciones. Agrega que a este gobierno le pedirán recuperar el 100% de sus terrenos y solicitan cita con el ministro Poduje.


Cuenta el empresario Esteban Solari Bertoglia que el 19 de octubre de 2019, un día después de comienzo del estallido, recibió una llamada inesperada. En ella le informaban que en la madrugada de ese día cerca de 500 personas se habían apropiado de una gran superficie de los predios que él y sus socios poseían en el cerro Centinela de San Antonio.

 

Recuerda que en ese entonces se hicieron denuncias a Carabineros y se iniciaron trámites legales. Pero el caos de esos días y la parálisis posterior que acompañó la pandemia impidieron que se tomaran acciones concretas para evitarlo.

 

Al cabo de unos meses, 4 mil familias habían ocupado las 260 hectáreas de tierra. Lo que era un negocio inmobiliario en ciernes pasó a ser conocido como “la megatoma de San Antonio”. Un caso emblemático de usurpación, que se transformó en un dolor de cabeza para el gobierno pasado. Y que, en un menor grado, sigue siendo conflictivo para la actual administración.

 

Hoy, Solari cuenta por primera vez la historia desde su punto de vista como propietario, antes, solo lo había hecho a través de abogados, principalmente, por temor.

 

“Hemos sido muy cautelosos después de lo que pasó con Alejandro Correa (quien fue asesinado por un sicario por negarse a vender sus terrenos en Concón). (…) Mis hijos me dicen, ‘papá, ¿será necesario que te sigas arriesgando en una situación como esa?’ pero queremos contar nuestra versión. Han salido muchas informaciones erradas, mentiras. Estamos muy decepcionados tanto del Estado como de cómo nos han tratado en general los medios. Llevamos siete años peleando para recuperar lo que teníamos. Con una serie de complicaciones en lo personal y costos económicos”, dice.

 

“Nadie se hizo ni cargo ni responsable de nuestras denuncias”

 

El terreno, cuenta, fue comprado originalmente por un tío-bisabuelo suyo, llamado Miguel Solari. Años después, a su muerte, lo heredó a varios primos y sobrinos, pues no tuvo descendencia. Ahí es cuando, en los 90, Esteban Solari, que se iniciaba en el mundo de los negocios, convenció a su padre del potencial del lugar y lo motivó a comprar todos los paños al resto de sus familiares.

 

¿El objetivo? Hacer proyectos inmobiliarios. “Previo a las usurpaciones teníamos varios lotes ya comprometidos con algunas inmobiliarias y constructoras, por ejemplo, para viviendas sociales y otras cosas. Pero todo se paralizó”, dice Solari.

 

Él cuenta que nunca pensaron en cercar, pues el cerro era muy concurrido por los habitantes de la comuna, por ejemplo, “para hacer paseos o elevar volantines”. Agrega que “era como tomarse el cerro Manquehue o el Calán”.

 

Por esos días, recuerda, incluso se acusó que uno de los socios de la empresa, Luis Medel –que falleció hace algunos meses, víctima de un cáncer-, había motivado las tomas haciendo supuestas ofertas a los usurpadores. “Fue por un video, cortado, sin contexto, en el que él mostraba los planos del terreno y explicaba que había que hacer inversiones millonarias. Pero ese video fue llevado a todas las cortes y fue desestimado porque se consideró que no tenía validez”.

 

Hoy sus críticas apuntan al Estado. Y denuncia una trilogía de males: “Hubo abandono, engaño y abuso del Estado”.

 

Sobre todo, es especialmente duro con el gobierno del presidente Gabriel Boric, específicamente, con el Ministerio de Vivienda dirigido entonces por Carlos Montes.

 

“Nadie se hizo cargo ni responsable de nuestras denuncias. Mandamos cartas, pedimos reuniones, pero no hubo respuestas”, cuenta.

 

Solari agrega que, “después del abandono, vino el engaño”.

 

Él cuenta que el contacto recién se hizo más frecuente luego de que el 29 de noviembre de 2024 la Corte Suprema ordenara el desalojo de la toma por ocupación ilegal. Desalojo que luego fue fijado para el 17 de febrero de 2025. Antes, habían hecho al menos cinco solicitudes de reuniones –a través de la ley de Lobby- con el ministro Montes, el titular de Seguridad Luis Cordero y el ministro de Interior Álvaro Elizalde. Todas fueron rechazadas.

 

“Pero en la medida que se acercó la fecha fijada, el equipo del Minvu se acercó para plantearnos ‘¿cómo podemos solucionar este tema?’ Nosotros creíamos que no había solución, pues queríamos recuperar nuestros terrenos. Pero de todas formas aceptamos participar en una mesa donde estaban el ministro Montes el ministro Cordero, el alcalde de San Antonio, entre otros”, recuerda el dueño del terreno.

 

Para ese entonces, el gobierno ya había manifestado que el desalojo era inviable. Por tanto, la alternativa era una compra.

 

“Nos pidieron seis meses de plazo. Fuimos a 17 reuniones, y en ellas se habló de que la compra estaba financiada. Pero nunca hubo un documento de garantía, nunca hubo financiamiento. Nos decían que el Banco Estado se iba a incorporar a las reuniones, que ya tenía listo el vale vista, pero eso nunca pasó”. Recuerda que se les comunicó que se requería tiempo para hacer albergues, que “nunca fueron usados”.

 

Acusa, además, que en varias ocasiones el ministro Montes les pidió entenderse directamente con los tomadores del terreno. E incluso que quiso incorporarlos a la mesa de negociación. “Le dijimos que por ningún motivo. Que no podían estar los usurpadores sentados al frente de los dueños del terreno”.

 

Él siente que el gobierno estaba tratando de estirar la negociación para “ganar tiempo”. “Al final, nosotros decidimos que no podíamos seguir así. Y el 25 de septiembre de 2025 nos levantamos de la mesa”.

 

Solari recuerda que la sorpresa fue grande cuando, 60 días después de eso, el ministro Montes anunció un proceso de expropiación “que en Chile se demoran muchos años en llevarse a cabo”. Agrega, además, que “fue mal hecha, entre gallos y medianoche, y ni siquiera se cortó el terreno por la mitad, sino que se dividió en tres lotes distintos”.

 

¿No se les advirtió que se iba a llevar a cabo ese proceso?

 

Nunca se nos advirtió nada. Nunca se discutió. Lo que nosotros queríamos era que se nos devolviera el terreno completo.

 

¿Por qué cree que el gobierno habría tenido interés en alargar esto?


Estaba claro que esto era una papa caliente para todos los estamentos. Primero, no se sabía dónde se iba a dejar a la gente desalojada. Además, había que trasladar a Carabineros de todo Chile. Nadie sabía cuál era el grado de violencia que podía haber con el desalojo. Para el Estado era una piedra en el zapato y, por tanto, nadie quería hacerlo. Entonces, ¿cuál fue la filosofía? Dilatemos para pasárselo al gobierno siguiente.

 

Solari opina, asimismo, que el gobierno pasado tenía una mirada “romántica” de las usurpaciones. “Algunos validaban este tipo de situaciones. No querían que la gente, teóricamente más desposeída, no tuviera una solución habitacional. Es algo justo y lógico, pero no puede ser a costillas de privados que han puesto todo su esfuerzo en un proyecto”.

 

“La expropiación está mal hecha”

 

En su crítica, Solari incluye también un presunto “abuso” del Estado, sobre todo en lo referido al proceso de expropiación.


“El Estado quiere quedarse con los terrenos, a un vil precio, perjudicando a los dueños y sin cumplir la sentencia de la Corte. Fíjese que os valores de los que se está hablando no son ni una décima parte del valor comercial”.

 

Relata, además, que “nosotros los privados estaríamos financiando obras de vivienda y obras”, dice, refiriéndose al proyecto habitacional que anunció el ministro Iván Poduje en parte de los terrenos expropiados y al acceso norte a la comuna que el MOP estaría evaluando hacer en paños que también solían ser de la empresa.

 

Tras el proceso de expropiación, a la familia se le devolvió el 50% de las tierras originales, donde ahora debe cercar y construir una zanja.

 

Pero Solari no se conforma.

 

“Hoy día vamos a seguir siendo vecinos de una toma por mucho tiempo. Porque el proyecto del ministro Poduje, de hacer una ciudad de 4.500 viviendas, se materializará en dos o tres gobiernos más”, reclama, a la vez que acusa que han pedido, varias veces, reuniones con el actual titular de Vivienda las cuales se han rechazado desde el Minvu.

 

Agrega que “yo no tengo nada contra Poduje, no tengo nada contra este gobierno. Por el contrario, somos empresarios. Nos gusta que haya un gobierno de derecha manejando este tema y que trate de sacar este país adelante. Pero no se está cumpliendo con lo que dijo el Presidente Kast, referido a que iba a respetar los fallos de la Corte y devolver los terrenos. El mismo ministro Poduje criticó, en su momento, que se hicieran expropiaciones con platas del Estado. Pero hoy pareciera que el discurso no vale, pues no tuvo que ver con el origen”.

 

¿Esperaba algo distinto de este Gobierno? ¿Lo ha decepcionado?

 

No diría que decepcionado es la palabra, pero no estamos a gusto de cómo se ha manejado particularmente esta situación, que nos perjudica enormemente. (…) Tenemos todas las ganas de poder colaborar y conversar como lo hicimos con gente que nos engañó y nos sentamos en una mesa para ganar tiempo. Pero nosotros partimos de la base de que esta expropiación está mal hecha y no cumple el fallo de la Corte Suprema.

 

Solari explica que está dispuesto a seguir “hasta el final” con el tema. O, más en concreto, “hasta que nos devuelvan nuestros terrenos y los tribunales digan que esto no procede (…). Estos terrenos han sido nuestros y tienen un valor comercial. No se puede seguir buscando fórmulas para tratar de hacer políticas públicas con las platas de los privados. Nos parece que es aberrante. No puede pasar en Chile nunca más”.

 

¿Qué harán si el Gobierno les dice que es imposible que se les devuelva el 100% de sus terrenos?

 

Si el Gobierno dice que no se puede, están los juicios de precios, con los que no estamos de acuerdo, y que avanzan por vías paralelas. Pero a nosotros no nos interesa aumentar el precio. Nos interesa que nos devuelvan nuestro terreno original.

 

Esperamos que se haga justicia. (Matías Bakit R.)

 

 

 
 
 

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