El desafío del nuevo gobierno: Reactivar la construcción en un escenario de austeridad
- Alexander Chest

- hace 1 hora
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La falta de inversión y la incertidumbre regulatoria ha exacerbado los desafíos que enfrenta el sector de la construcción en Chile.
Fuente: Diario Inmobiliario
Fecha: 23.02.2026

La falta de inversión y un déficit fiscal:
La falta de inversión y la incertidumbre regulatoria ha exacerbado los desafíos que enfrenta el sector de la construcción en Chile. La reducción de los presupuestos destinados a infraestructura y la burocracia han estancado proyectos claves, afectando la calidad de vida de las personas y frenando el crecimiento económico del país.
Lo anterior repercute directamente en lo que será un complejo escenario heredado para el gobierno entrante, que tendrá que manejar un déficit fiscal de 3,6% del PIB, deuda en 42%, un alto desempleo y una inversión débil.
Esto ha arrastrado un extendido tiempo de estancamiento de proyectos, producto de la falta de recursos y la incertidumbre regulatoria, lo que afecta la generación de empleo en un rubro que es crucial para la oferta de mano de obra y el crecimiento económico.
La incertidumbre regulatoria y la burocracia, por su parte, han erosionado la confianza de los inversores, reduciendo la inversión en el sector. Que de la mano de la demora en la ejecución de proyectos de infraestructura y el evidente aumento de costos, han mermado hasta le fecha, la competitividad del sector y la economía en general.
El impacto en la vivienda sigue siendo visiblemente irreversible por el momento. La falta de inversión en infraestructura y vivienda afecta la disponibilidad y el precio de la vivienda, impactando a las familias de bajos ingresos.
Así, se vienen tiempos difíciles para un administrativo que debe generar una confianza a corto plazo para los inversionistas y, ojalá, con un marco normativo claro y estable que promueva la inyección necesaria en el sector y reduzca la incertidumbre regulatoria.
Dentro de las medidas debe estar, por ejemplo, el aumento de la inversión en infraestructura pública y privada para generar empleo y dinamizar el sector; la reducción de la burocracia y simplificación de trámites para agilizar la ejecución de proyectos, y; lo que hemos venido pregonando desde siempre, el fomentar la colaboración entre el sector público y privado para desarrollar proyectos.
El panorama es complejo y grave, el diagnóstico apunta a un deterioro acumulado de las cuentas fiscales y del mercado laboral, lo que significará un restringido margen de acción para el gobierno próximo. Es necesario, por tanto, establecer reglas claras y estables, que seguramente como dijo Jorge Quiroz, serán tiempos difíciles donde la única salida para ordenar la casa estará en apretarse el cinturón y ser más austeros con el gasto. Lo que sin duda, sigue siendo un mensaje ambiguo para los inversionistas. (Edi)



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