El IVA no reemplaza una buena ubicación
- Alexander Chest
- hace 16 horas
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La exención transitoria de IVA para la primera venta de viviendas nuevas abrirÔ, cuando entre en vigencia, un escenario competitivo diferente en el mercado habitacional.
Fuente: El Heraldo
Fecha: 02.08.2026

Durante doce meses, parte del stock nuevo contarĆ” con una herramienta comercial capaz de estrechar su distancia frente a la vivienda usada.
Conviene evitar una lectura simplista. La exención no significa necesariamente que el precio final de una vivienda nueva disminuirÔ automÔticamente en 19%, porque el resultado dependerÔ de la estructura de costos y de las decisiones comerciales de cada proyecto. Sin embargo, no cabe duda de que serÔ un argumento relevante para las inmobiliarias y para quienes estén evaluando una compra.
La reacción del mercado usado no puede limitarse a bajar valores. Tampoco puede consistir en esperar que una buena dirección venda la propiedad por sà sola. La respuesta debe ser competir mejor.
Una vivienda usada suele ofrecer algo difĆcil de reproducir en poco tiempo: barrios consolidados, conectividad establecida, colegios, comercio, servicios, Ć”reas verdes y redes comunitarias que ya funcionan. El valor de una propiedad, ademĆ”s de los m2, se traduce en los traslados que evita, en la rutina familiar que permite mantener y en la posibilidad de conocer el barrio antes de tomar una decisión.
Pero la ubicación es una ventaja, no un cheque en blanco. En un mercado mĆ”s competitivo, los compradores serĆ”n menos tolerantes frente a precios desconectados de la realidad, mantenciones postergadas, humedad, ventanas que aĆslan mal, instalaciones antiguas, baƱos deteriorados o documentación incompleta. Estar en un buen sector no justifica cualquier precio ni cualquier estado de conservación.
En este escenario, el trabajo del corredor se vuelve mĆ”s exigente. Ya no basta con tomar fotografĆas y publicar un aviso. Una asesorĆa profesional debe ayudar a establecer un precio realista, identificar quĆ© mejoras tienen retorno, ordenar los antecedentes legales y traducir la ubicación en beneficios concretos para el comprador.
La medida busca dinamizar la vivienda nueva y la actividad de la construcción. Pero puede generar tambiĆ©n un efecto positivo sobre el mercado usado: elevar la calidad de la oferta, corregir expectativas de precio y fortalecer el valor de la asesorĆa profesional.
El beneficio tributario durarÔ doce meses. La decisión de dónde vivir condicionarÔ la vida cotidiana de una familia durante mucho mÔs tiempo. La vivienda usada no necesita aparentar que es nueva.
Necesita estar bien mantenida, correctamente valorizada y saber realzar el carÔcter único de una ciudad ya construida, al igual que en metrópolis como Buenos Aires, Ciudad de México, São Paulo, Madrid o MilÔn. (Soledad Gaete)