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La inflación presiona el acceso a la vivienda: financiarla cuesta más

Foto del escritor: Alexander Chest
Alexander Chest
hace 3 horas
2 min de lectura

El aumento del costo de la vida vuelve a poner presión sobre el presupuesto de los hogares.





Fuente: G5

Fecha: 11.10.2026






Christian Rodiek, fundador de FirmaVirtual
Christian Rodiek, fundador de FirmaVirtual


En septiembre, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró una variación mensual de 0,4%, acumulando un alza de 4% en lo que va del año y de 4,1% a doce meses, según el Instituto Nacional de Estadísticas (INE).


El alza de los precios no solo reduce el poder adquisitivo de los hogares. También encarece las viviendas expresadas en UF, eleva los dividendos y abre interrogantes que podrían postergar las decisiones de compra en el mundo inmobiliario.


En un mercado donde los precios de las propiedades y las obligaciones financieras están expresados en Unidades de Fomento (UF), la inflación tiene consecuencias que van más allá del encarecimiento de los bienes y servicios de consumo cotidiano.


Al subir la UF, las propiedades aumentan su valor en pesos. Por lo tanto, se necesita un mayor pie y eventualmente un crédito más grande para financiar una vivienda. El dividendo sube, porque la UF se reajusta diariamente en función de la variación del IPC del mes anterior.


El efecto es especialmente relevante para quienes están ahorrando para comprar su primera vivienda. Si sus ingresos se mantienen en pesos y no crecen al mismo ritmo que el valor de la propiedad, reunir el pie exigido puede tomar más tiempo.


Pero el impacto de la inflación sobre el mercado inmobiliario no se limita al reajuste de la UF. El Banco Central busca que la inflación anual se ubique en torno al 3% la mayor parte del tiempo y cuando los precios se mantienen por encima de esa meta, debe evaluar las medidas. Ahora, aunque una eventual alza de la tasa de política monetaria puede contribuir a moderar la demanda, sus efectos sobre las tasas hipotecarias dependen también de las condiciones del mercado.


Además, en la evolución de las tasas hipotecarias influyen las expectativas de inflación, el costo de financiamiento de largo plazo y las condiciones comerciales de cada institución financiera.


Hoy, el encarecimiento de la vivienda se produce en un contexto en que los hogares deben destinar una mayor proporción de sus ingresos a cubrir gastos cotidianos. Esta combinación puede reducir la capacidad de ahorro y aumentar la cautela al momento de asumir compromisos financieros de largo plazo.


En el sector inmobiliario, esta cautela puede traducirse en una menor velocidad de venta de viviendas y en una postergación de nuevos proyectos. Si la demanda se debilita y el stock disponible continúa presionando a las empresas, las inmobiliarias podrían verse obligadas a revisar sus precios, ofrecer condiciones comerciales más atractivas o buscar fórmulas para facilitar el acceso de los compradores.


En definitiva, la evolución de los precios, las decisiones del Banco Central y la confianza de los consumidores serán factores determinantes para el desempeño del mercado. En un escenario de incertidumbre, la capacidad de los hogares para sostener sus decisiones de inversión dependerá no solo del precio de las propiedades, sino también de la estabilidad de los ingresos y de las condiciones efectivas para acceder al crédito. (Christian Rodiek)

 
 
 

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