Mega proyecto urbano en 16 hectáreas frente al mar

Inmobiliaria Las Salinas inició la tramitación formal para desarrollar un barrio urbano de uso mixto e inversión milmillonaria en Viña del Mar. El megaproyecto enfrenta reparos ambientales y vecinales sobre la descontaminación del suelo y los permisos municipales.
Fuente: El Matutino
Fecha: 30.20.2026

Inmobiliaria Las Salinas, filial de Empresas Copec, ingresó cinco carpetas para iniciar la tramitación formal de su barrio en el antiguo terreno de las petroleras de Viña del Mar. Cuatro fueron ante la Dirección de Obras Municipales: la subdivisión predial y urbanización del Paño Sur, que traza las avenidas fijadas por el Plan Regulador (incluido un primer tramo de 350 metros de la extensión de avenida Libertad y el Parque Ladera), y tres anteproyectos de edificación, uno por manzana. La quinta es un Informe de Mitigación de Impacto Vial conjunto ante el Ministerio de Transportes. La empresa aclara que esto no equivale a aprobación ni a inicio de obras.
El proyecto propone un barrio de uso mixto en 16 hectáreas frente al mar: vivienda, oficinas, hotelería, comercio, servicios y un centro de convenciones, con edificios de no más de 12 pisos y más del 40% de la superficie destinada a uso público, incluidos dos parques costeros con pasarelas y miradores, ciclovías y conexiones peatonales hacia el borde costero.
Lo económico es el corazón del anuncio. La inversión directa llega a US$ 1.000 millones hasta 2038, en un modelo asociativo con socios estratégicos. Según el Observatorio de Ciudades UC, el impacto total para Viña del Mar y la región superaría los US$ 3.000 millones, al sumar la actividad del barrio, las compras a proveedores regionales y el gasto de los hogares. El mismo estudio estima más de 7.500 empleos, de los cuales más de 2.600 serían permanentes dentro del barrio una vez en operación.
En lo social, la empresa destaca un diálogo con la comunidad iniciado en 2014, la regeneración ambiental del Paño Sur y un aporte voluntario en trámite desde septiembre: un paseo peatonal con miradores de acceso universal e iluminación en la subida de 19 Norte, que uniría Santa Inés con el borde costero.
El movimiento Un Parque para Las Salinas y otros grupos ambientalistas se han propuesto desde 2018 impedir la remediación del terreno contaminado con hidrocarburos. Advierten que remover suelos contaminados por un siglo de actividad petrolera puede dispersar hidrocarburos y dañar la salud de vecinos de Santa Inés y Reñaca, y que sanear el terreno para luego construir torres altera las prioridades. Proponen que el borde costero debiera ser parque público
Por su parte, la Municipalidad de Macarena Ripamonti, dirigenta del Frente Amplio, ha resistido el proyecto en nombre de la “justicia ambiental”. Su DOM ya declaró inadmisible la carpeta de subdivisión por falta de antecedentes viales y de telecomunicaciones; la empresa la reingresará. El incordio de fondo: Las Salinas tramita bajo el Plan Regulador de 2002, más permisivo, mientras el municipio actualiza ese instrumento. (Prensa)



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