Cambio de mando: Expectativas por el nuevo gobierno se moderan y expertos recomiendan replantear estrategias de inversión inmobiliaria
- Alexander Chest

- hace 1 hora
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Aunque el nuevo ciclo político abre expectativas de mayor crecimiento y dinamismo económico, especialistas advierten que el mercado inmobiliario chileno enfrenta un escenario complejo marcado por alto stock de viviendas, financiamiento restringido y ventas más lentas.
Fuente: Diario Inmobiliario
Fecha: 11.03.2026

El mercado inmobiliario chileno enfrenta una paradoja en el inicio del nuevo ciclo político. Mientras el cambio de gobierno tras la elección presidencial de 2025 —que llevará a José Antonio Kast a La Moneda entre 2026 y 2030— ha reactivado el discurso proinversión, los datos del sector muestran un escenario más desafiante que obliga a moderar expectativas y revisar estrategias de inversión.
Actualmente, el país acumula más de 100.000 viviendas nuevas sin vender, reflejo de un desajuste entre precios, acceso al financiamiento y velocidad de absorción de la demanda. En la Región Metropolitana, el stock inmobiliario cerró 2025 con cerca de 68.000 unidades disponibles, mientras que la venta de departamentos puede tardar entre 27 y 29 meses en concretarse.
En este contexto, los especialistas coinciden en que el riesgo ya no está solo en el activo inmobiliario, sino también, en la estructura financiera de los proyectos. “Hoy el punto controversial es simple: el riesgo no está solo en el ladrillo, está en la estructura del financiamiento”, advierte Milko Grbic, experto en estructuración de deuda para inversiones inmobiliarias en Chile y Estados Unidos.
Según el especialista, el inversionista debe analizar variables como plazos de deuda, liquidez, garantías y capacidad de renegociación de condiciones comerciales. Con un elevado inventario de viviendas, mantener proyectos sin vender implica costos financieros crecientes para desarrolladores e inversionistas.
Factores clave para una eventual recuperación
La recuperación del mercado dependerá principalmente de tres variables: una reducción de las tasas de interés, mayor absorción de la demanda y condiciones de financiamiento más flexibles. En paralelo, la menor entrada de nuevos proyectos podría favorecer una estabilización de precios en el mediano plazo.
De hecho, algunas señales de mejora ya comienzan a aparecer. Según el último informe de Toctoc, las ventas de viviendas en la Región Metropolitana crecieron 11,5% durante 2025, con cerca de 25.800 unidades comercializadas y una velocidad de venta cercana a 2.500 unidades mensuales.
Este repunte se explica en parte por la disminución de desistimientos —que bajaron de 23% a 15%— y por la mayor preferencia de los compradores por proyectos de entrega inmediata, lo que refleja una demanda más cautelosa pero activa.
El economista y ex ministro de Hacienda Ignacio Briones, advirtió que el deterioro del acceso al crédito hipotecario sigue siendo uno de los principales problemas del sector. A su juicio, decisiones como los retiros previsionales contribuyeron a elevar la inflación y las tasas de interés, encareciendo el financiamiento para las familias.
“Comprar una casa es probablemente la decisión financiera más importante que toma una familia. Si las tasas están muy elevadas, el acceso se restringe y el sueño de la vivienda propia se posterga”, sostuvo el economista.
Briones planteó que el nuevo gobierno debería impulsar reformas estructurales para mejorar el acceso al financiamiento, incluyendo mecanismos de garantía estatal similares al FOGAPE, que permitan facilitar créditos hipotecarios de hasta 1.000 UF (unos US$40.000) para sectores que hoy quedan fuera del sistema.
En el plano de inversión, algunos especialistas sugieren adoptar estrategias más diversificadas. Para Milko Grbic, el dilema entre invertir en Chile o en mercados internacionales —como Florida, en Estados Unidos— debe abordarse desde una lógica de portafolio.
Mientras Chile puede ofrecer oportunidades de entrada en momentos de ajuste de precios, Florida presenta mayor liquidez, crecimiento demográfico sostenido y demanda robusta por vivienda, especialmente en segmentos como senior living, impulsados por el envejecimiento de la población.
El escenario macroeconómico también invita a la prudencia. Según la Encuesta de Expectativas Económicas del Banco Central, el crecimiento del PIB chileno para 2026 se ajustó levemente a 2,5%, mientras que la expansión esperada para el primer trimestre se redujo a 1,6%.
A ello se suma un mercado laboral aún debilitado. De acuerdo con la Cámara Chilena de la Construcción, cerca de 177.000 empleos del sector no se han recuperado desde 2019, lo que refleja la lenta reactivación de la actividad.
“A nivel nacional la tasa de cesantía llega a 8,3%, cifra muy negativa, y en el caso de la construcción esta cifra es aún peor, existiendo cerca de 177.000 puestos de trabajo que no se han recuperado desde el año 2019”, dijo Alfredo Echavarría, presidente del gremio constructora. Agregó que crecer y mejorar las posibilidades de acceso al empleo “sin duda son parte de las medidas que esperamos que el Gobierno adopte rápidamente”.
En este contexto, los analistas coinciden en que el cambio de mando abre una ventana de expectativas, pero no implica una recuperación automática del sector. En tanto, para los inversionistas inmobiliarios, el desafío será leer correctamente el nuevo ciclo económico, ajustar estructuras de financiamiento y diversificar riesgos en un mercado que aún busca su equilibrio. (Leonardo Nüñez)



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