Comunidades mapuches marchan contra proyecto inmobiliario ligado a familia Piñera y exigen mayor protección para el lago Ranco

La movilización, realizada este lunes 12 de octubre, reunió a comunidades mapuche, organizaciones ambientales y familias de la cuenca del lago Ranco, quienes manifestaron su rechazo al proyecto inmobiliario vinculado a la familia Piñera Morel en Futrono.
Fuente: Los Ríos Noticias
Fecha: 14.10.2026

Entre sus principales preocupaciones figuran eventuales impactos sobre la calidad del agua, el aumento del tránsito de embarcaciones y la ausencia de una norma secundaria de calidad ambiental que proteja el lago.
Comunidades, organizaciones sociales y familias se movilizaron este lunes 12 de octubre por las calles de Futrono para manifestar su oposición al proyecto “Nuevo Desarrollo Inmobiliario Bahía Coique”, impulsado por Inmobiliaria Arenas Blancas S.A., y expresar su preocupación por los posibles efectos ambientales y sociales que tendría esta iniciativa en la cuenca del lago Ranco.
La marcha, desarrollada de manera pacífica y con carácter familiar, según sus organizadores, fue convocada por el Colectivo Epu Lafken Mapu de Isla Huapi y la Mesa del Agua y Medio Ambiente de Futrono, con la colaboración de Modatima Los Ríos.
El proyecto, vinculado a la familia Piñera Morel, contempla la construcción de 208 unidades habitacionales destinadas principalmente a segunda vivienda, con una inversión declarada de US$40 millones. La iniciativa obtuvo la aprobación de la Comisión de Evaluación Ambiental de Los Ríos en agosto de este año.
Durante la manifestación, Antumalen Antillanca, integrante del Colectivo Epu Lafken Mapu, explicó que las comunidades han identificado cinco motivos principales para rechazar la iniciativa, relacionados tanto con la protección ambiental del lago como con sus posibles consecuencias para quienes habitan el territorio.
Una de las principales preocupaciones corresponde al sistema de tratamiento de aguas servidas del futuro complejo y la posibilidad de que se realicen descargas al río Coique, curso de agua que desemboca en el lago Ranco.
En ese contexto, Antillanca advirtió que “el proyecto contempla descargas de emergencia al río Coique. El río Coique desemboca en el Lago Ranco”.
La dirigenta también manifestó inquietud por la situación de Isla Huapi, señalando que sus habitantes no cuentan con acceso a agua potable, condición que, a su juicio, incrementa su vulnerabilidad frente a eventuales impactos sobre los recursos hídricos de la zona.
A estas preocupaciones se suman el posible aumento de lanchas y otras embarcaciones motorizadas en el lago, la congestión vehicular y los efectos asociados a la gentrificación, fenómeno que, según planteó, podría encarecer el costo de vida de las comunidades locales.
Preocupación se extiende a toda la cuenca del lago Ranco
Por su parte, Paola Soto, concejala de Futrono e integrante de la Mesa Ciudadana del Agua y Medio Ambiente, destacó la participación de habitantes provenientes de distintas localidades de la cuenca, enfatizando que la protección del lago constituye una preocupación compartida.
“Se congregaron varias, personas de distintos lugares de la cuenca del Lago Ranco, porque sabemos que la protección del lago no solamente está relacionada con Futrono”, expresó.
La concejala valoró la instancia como un espacio de encuentro y diálogo ciudadano que permitió visibilizar las inquietudes existentes en torno al desarrollo del proyecto inmobiliario y sus posibles efectos sobre el entorno natural.
En esa línea, sostuvo que la movilización permitió poner en discusión la forma en que se está desarrollando la inversión privada en la zona y la necesidad de considerar sus eventuales consecuencias ambientales.
Advierten falta de normativa específica para proteger las aguas del lago
Otro de los aspectos planteados durante la jornada fue la ausencia de una norma secundaria de calidad ambiental para el lago Ranco, instrumento destinado a establecer estándares de protección de sus aguas.
Yasna Ríos, integrante de la Mesa del Agua y Medio Ambiente de Futrono, explicó que esta situación representa una preocupación para las organizaciones, especialmente frente al avance de nuevos desarrollos inmobiliarios en la cuenca. “El lago no tiene una norma secundaria de calidad ambiental que proteja sus aguas”, señaló.
Ríos sostuvo que lo ideal sería contar con esta regulación para que los futuros proyectos inmobiliarios deban considerar los estándares ambientales correspondientes durante sus procesos de evaluación.
Asimismo, explicó que existe un procedimiento en el Ministerio del Medio Ambiente para elaborar normas secundarias de calidad ambiental destinadas a proteger las aguas de los lagos norpatagónicos del sur de Chile, entre ellos el lago Ranco.
De acuerdo con el expediente público del Ministerio del Medio Ambiente, dicho procedimiento permanece en etapa de elaboración del anteproyecto.
La representante ambiental también mencionó la existencia de estudios previos, financiados por el Gobierno Regional, orientados a desarrollar una norma secundaria de calidad ambiental para la cuenca del río Bueno, iniciativa que, según indicó, se encuentra en una fase más inicial.
De esta manera, las organizaciones participantes centraron su movilización en el rechazo al proyecto Bahía Coique y en la necesidad de fortalecer los instrumentos de protección ambiental del lago Ranco, planteando que el desarrollo inmobiliario debe considerar tanto la conservación del ecosistema como las condiciones de vida de las comunidades que habitan su cuenca. (Prensa)



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