Informe advierte que la caída del mercado inmobiliario chino será más profunda en 2026
- Alexander Chest

- hace 4 horas
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El análisis de S&P Global Ratings indica e que la crisis del sector vivienda se intensifica, con ventas en retroceso, precios a la baja y un exceso estructural de oferta que amenaza la estabilidad económica del país.
Fuente: Diario Inmobiliario
Fecha: 23.02.2026

Internacional. La crisis inmobiliaria china —uno de los pilares del crecimiento económico del país durante décadas— muestra señales de agravamiento. S&P Global Ratings recortó sus previsiones para el mercado residencial y anticipa que las ventas de viviendas nuevas podrían caer entre 10% y 14% en 2026, reflejando un deterioro mayor al estimado previamente y confirmando que la recuperación sigue fuera de alcance.
El ajuste responde a una demanda persistentemente débil pese a los múltiples paquetes de estímulo implementados por el gobierno. Para la calificadora, el sector atraviesa una contracción prolongada que ya no puede interpretarse como un ciclo pasajero, sino como un cambio estructural.
El principal problema es el exceso de viviendas disponibles. Durante años, el desarrollo inmobiliario avanzó bajo el supuesto de una demanda creciente y precios en constante alza.
Hoy, millones de unidades permanecen sin vender en todo el país, generando inventarios que presionan los valores a la baja y alimentan un círculo vicioso: los compradores postergan decisiones ante expectativas de nuevas caídas, mientras los desarrolladores acumulan stock difícil de absorber.
La sobreoferta se evidencia en proyectos de gran escala en ciudades emergentes, donde complejos residenciales con departamentos que superan los 90 a 140 m² permanecen vacíos o parcialmente ocupados, fenómeno que se ha repetido en distintas regiones del país.
Precios en descenso prolongado
La caída de precios confirma la debilidad del mercado. Datos oficiales muestran que los valores de viviendas nuevas disminuyeron por 32 meses consecutivos hasta enero de 2026.
Según cifras de la Oficina Nacional de Estadística, los precios en 70 ciudades monitoreadas bajaron 0,37% mensual, mientras que las viviendas usadas registraron una caída de 0,54%.
De las ciudades analizadas, 62 registraron descensos, lo que evidencia la extensión territorial de la crisis. Este escenario erosiona la confianza de los hogares, tradicionalmente inclinados a invertir en bienes raíces como resguardo patrimonial.
El mercado inmobiliario ha sido históricamente uno de los motores del crecimiento chino. Analistas estiman que el sector representa cerca del 30% del PIB si se consideran actividades asociadas como construcción, acero, cemento y servicios financieros.
Por ello, su deterioro constituye un riesgo relevante no solo para la economía doméstica, sino también para los mercados asiáticos y globales.
S&P advierte que existe una contradicción estructural: la construcción no se desaceleró al mismo ritmo que la demanda. Muchos proyectos continuaron ejecutándose incluso con ventas en mínimos históricos, ampliando el desequilibrio entre oferta y consumo real.
En los últimos años, las autoridades chinas han implementado medidas para estabilizar el sector, incluyendo reducción de tasas hipotecarias, flexibilización de restricciones de compra y apoyo financiero a desarrolladores. Sin embargo, los resultados han sido limitados.
Para los analistas, el mercado solo podrá estabilizarse mediante una reducción sostenida del inventario, una intervención estatal más profunda o un prolongado ajuste de precios que reactive la demanda.
La crisis también refleja un cambio en la percepción social. Durante décadas, la vivienda fue vista como una inversión segura y símbolo de estabilidad familiar. Hoy, con precios en caída y desarrolladores en dificultades financieras, el sector comienza a percibirse como un foco de riesgo.
El interrogante ya no es cuándo llegará la recuperación, sino cuán profundo será el ajuste antes de que el mercado encuentre un nuevo equilibrio, indican los analistas. (Leonardo Núñez)



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