Nuevo presidente de la Construcción: “Tengo la esperanza de que el próximo año se inicien nuevos proyectos”
- Alexander Chest

- hace 1 día
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Con una trayectoria gremial de más de dos décadas y un debut como empresario a los 23 años, Rencoret plantea que la Ley de Reconstrucción “es el pie inicial y después tienen que venir cosas mayores”. Sobre la relación con el ministro Poduje afirma: “Él hace su tarea, es político”.
Fuente: El Mercurio
Fecha: 23.08.2026

Raimundo Rencoret (64 años) confiesa que nunca pensó que ganaría la presidencia de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC). El jueves, el empresario –que reside en La Serena- superó por 21 votos a su contendor Fernando García-Huidobro (161 preferencias versus 140) y se convirtió en el nuevo timonel del gremio para el período 2026-2028. “No era una candidatura testimonial, pero tampoco estaba en mis sueños”, admite Rencoret, que reemplazara a Alfredo Echavarría al mando de la CChC a partir del 10 de septiembre.
Con una trayectoria gremial de 27 años –ha sido consejero regional, presidente del Comité de Infraestructura, Vicepresidente y presidente regional en la Serena, director nacional por la Zona Centro norte y presidente del Comité de Descentralización-, hoy preside, además, la Mutual de Seguridad hasta 2028.
“Siempre es bueno demostrar que no estamos tan centralizados, y la tarea de esta mesa es profundizar en eso y acercar más a las regiones”, puntualiza frente a un liderazgo con mirada regional.
Rencoret acumula más de cuatro décadas como empresario. Debutó en esas lides a los 23 años, cuando, junto a su amigo Jorge Lira, fundó, en agosto de 1985, la empresa Constructora Lira Rencoret y Cía. Ltda. Instalaron oficinas en Santiago y Temuco. En 1990, su hermano Manuel se incorpora y abre la sucursal en la Serena.
En 1992, los hermanos Rencoret compraron la participación de Lira, y dos años después, en 1995, Raimundo se trasladó junto a su familia a La Serena. Se enfocó en la administración y su hermano Manuel en las operaciones.
Es un convencido de que hoy, a diferencia de hace unas décadas, es más complejo emprender en Chile. “Actualmente, hay una ‘permisología’ que dificulta hacer proyectos y avanzar, que antes no había”, asevera.
Los Rencoret fueron sumando nuevos negocios y en 2012, junto a la familia Saval, de los laboratorios, fundaron la Inmobiliaria Renval; luego vendrían la empresa de servicios y de administración de condominios Serviteg y Rencoret Arquitectos.
Pese a estar dedicado a los negocios, Rencoret no tiene formación de ingeniero. Tras egresar del colegio Saint George, estudió dibujante proyectista, en el Incacea. “Soy sobrino de Jorge Rencoret, el gran animador de TV y constructor civil, él me aconsejó”, relata.
Se puso a trabajar, y ya radicado en Temuco, estudió Administración de Empresas en la Universidad de Temuco.
Desde su nuevo rol, delegará la gestión del grupo Empresas Rencoret en la segunda generación: sus hijos Raimundo, Juan José y Francisco, y sus sobrinos Camila y Manuel José.
Y frente al desafío generacional del gremio, dice: “Necesitamos modernizar la institución (CChC), que se incorpore la savia nueva, que se integren en gestiones del gremio. Hay que empezar a encantar a esa gente”.
-También planteó la necesidad de fortalecer la coordinación interna. ¿Falta cohesión, por ejemplo, en la relación con la autoridad?
“Siempre hemos tenido una muy buena forma de acercarnos a la autoridad. Nos interesa que al Gobierno le vaya bien, al que sea. Si le va bien al Gobierno, le va bien al país. Disminuimos la pobreza, generamos crecimiento, todos nos beneficiamos”.
-El actual presidente, Alfredo Echavarría, manifestó que “los últimos cuatro años han sido la crisis más grande en la historia del sector inmobiliario. ¿Pasó lo peor?
“Lo quiero creer”.
-Pero tras ganar la elección, usted dijo: “Los tiempos que vienen no serán fáciles”. ¿Es pesimista?
“Estamos en un escenario inestable, porque tenemos mucha incidencia internacional, que nos afecta en las exportaciones, el alza de los combustibles, la incertidumbre en la inversión, los aranceles. Y al final todo suma”.
-¿Y a nivel local no hay más certezas?
“A nivel local veo una buena intencionalidad. Nuestro gobierno y parlamentarios están en la tarea de buscar los incentivos para que el país camine, se invierta y el empleo aumente”.
-¿Es suficiente esa intención?
“La intencionalidad tiene que pasar a la acción, que estamos empezando a ver ahora, y eso nos da esperanza”.
-¿La Ley de Reconstrucción es un impulso?
“Lo es. Volvieron los clientes a las salas de venta, hay gente que tenía frenada una inversión y ahora se está atreviendo, porque el Gobierno está poniendo buenos incentivos. Estamos súper optimistas, y ojalá esto se traspase a todos los ámbitos y sectores productivos”.
-¿Basta con esa ley?
“Es el pie inicial de lo que tiene que hacerse. El Gobierno está apostando a eso, después tienen que venir cosas mayores. Y yo creo que el Gobierno está esperanzado en que se genere un entusiasmo en los inversionistas y lleguen grandes capitales, y eso va a traer buenos dividendos al país y por supuesto a nuestra actividad”.
-¿Qué otras medidas deberían venir para impulsar un nuevo ciclo de inversión?
“La autoridad tiene que aprovechar las herramientas que tiene. Por ejemplo, concesiones es una muy buena herramienta para generar inversión, asociada a las autopistas, a la minería, y en general”.
-Pero las últimas licitaciones se han declarado desiertas y la idea de reducir el cobro del tag no ha sido interpretada como una buena señal por los privados.
“Sé que la autoridad está llevando a cabo conversaciones con algunas concesionarias. Si eso beneficia a las personas y está en la línea con o lesionar el gran avance que logramos como país, entonces aplaudimos todos. Hay que tener cuidado con este tremendo aporte que han sido las concesiones en materia de inversión, progreso y crecimiento, y en mejora social también. Y ahí sí veo espacios y oportunidades interesantes en el desarrollo de infraestructura en La Serena y Concepción, por ejemplo”.
-¿Dónde ve otras oportunidades?
“En la minería, tratar de potenciar nuestra relación y vincularnos con ese rubro está en nuestro eje, y tal vez reconvertirnos a un sector que tiene su especialidad y particularidad”.
-¿Coincide con el ministro Quiroz en que la construcción será el gran motor para reactivar la economía?
“Por supuesto, la construcción es un sector estratégico para el país”.
-¿Cuándo se verificará esa reactivación?
“Creo que va a empezar de aquí a fin de año. En nuestra organización ya se está sintiendo, cosa que no pasaba hace un mes atrás, y el gatillante fue el subsidio a la tasa de interés para la compra de viviendas nuevas de hasta UF 6.000, la extensión del DFL2, que ha hecho que la gente vuelva a las salas de venta.
Pero esto es gradual, no es un efecto inmediato, está recién partiendo y tengo la esperanza de que a fin de año tome más fuerza, y ya el próximo año de frente se inicien nuevos proyectos y generemos una dinámica distinta, más virtuosa”.
-O sea, ¿se puede anticipar que los próximos años serán favorables para el sector?
“Tenemos la esperanza de que así será, que todas las medidas que se están tomando y el buen espíritu que estamos viendo de pate de los parlamentarios de todos lados tendrán un impacto favorable”.
-Un desafío pendiente es cómo reducir el precio de la vivienda, que se ha vuelto inalcanzable.
“Efectivamente es un desafío mayor. La ‘permisología’ es uno de los factores que impactan fuerte, hay que quitar tramitación burocrática, que se traduce en demoras de tiempo, intereses, mayores costos y todo eso al final se traspasa a precios”.
-Este gobierno ha puesto el foco en destrabar y simplificar trámites. ¿No ha marcado la diferencia aún?
“Cosas concretas y bien potentes, todavía no. Al menos se instaló la urgencia del tema, y eso es un avance y se valora”. (Jessica Marticorena)



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