Parte tercera etapa de la reglamentación térmica
- Alexander Chest

- 24 nov 2025
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Esta actualización eleva, por ejemplo, el estándar de calidad de la "envolvente térmica" de los edificios y contempla una nueva zonificación térmica, pasando nuestro país a tener nueve zonas térmicas.
Fuente: El Mercurio
Fecha: 23.11.2025

El 28 de noviembre entra en vigencia la tercera etapa de la Reglamentación Térmica, contenida en a Ordenanza General de urbanismo y Construcciones (OGUC), que eleva el estándar de calidad de la "envolvente térmica" de los edificios -techumbres, muros, pisos ventilados, ventanas, puertas y sobrecimientos- y define exigencias más completas: límites a la pérdida de calor (transmitancia térmica y resistencia térmica), control de condensaciones, control de infiltraciones de aire y requisitos de ventilación mínima.
"Además, la nueva reglamentación se inserta en la política de eficiencia energética del país y en la implementación de la Ley 21.305 (Ley de Eficiencia Energética), contribuyendo a reducir el consumo energético de las edificaciones y apoyar la meta de carbono neutralidad al 2050, siempre con el foco en mejorar la calidad de vida dentro de las viviendas y edificios de uso público", explica Rodrigo Narváez, secretario ejecutivo del Instituto de la Construcción.
Cuatro son los principales hitos de esta actualización: se amplía el ámbito de aplicación, dejando de ser solo para viviendas y extendiéndose a otros usos residenciales y edificios de uso público de educación y de salud; se introduce una nueva zonificación térmica, pasando el país a tener nueve zonas térmicas (A a I), basadas en la Nch1079:2019, distinguiendo, por ejemplo, entre zonas costeras e interiores de una misma latitud, reconociendo que sus climas son distintos; se aumentan y se afinan las exigencias a la envolvente térmica, y se modernizan las formas de acreditar el cumplimiento y se articulan otros instrumentos.
"La nueva reglamentación implicará un gran desafío en la forma de construir en Chile; pero es un cambio para el que el sector viene preparándose desde hace varios años", precisa Narváez, agregando que esta tercera etapa es el resultado de un proceso de evolución de 25 años y que en 2000 y 2007 se realizaron las otras dos etapas.
Por el lado del diseño y la arquitectura la norma obliga a mirar la envolvente con mucho más detalle: espesores de aislación, continuidad térmica, diseño de ventanas según orientación, encuentros de muros con sobrecimientos, control de puentes términos y definición de estrategias de ventilación desde etapas tempranas de proyecto. "Los nuevos requisitos pueden incidir directamente en decisiones de diseño arquitectónico, especialmente en ventanas y soluciones de envolvente, lo que en muchos casos exigirá materiales y soluciones de mayor desempeño", dice.
Durante la etapa de diseño se requerirá un mayor rigor en los cálculos térmicos; y, en otra, una mejor calidad de ejecución, reflejada en la correcta instalación de aislantes, sellos de hermeticidad, láminas y membranas, así como en la adecuada resolución de detalles en techos, muros y sobrecimientos. Esto también implicará mayores esfuerzos de coordinación y control de calidad, que la industria deberá internalizar en sus presupuestos y plazos.
Para el mercado de proveedores, esta actualización refuerza la necesidad de contar con soluciones térmicas de mejor desempeño (ventanas, puertas aisladas, sistemas de fachada, soluciones para sobrecimientos, etc.) y con información técnica trazable que permita a los proyectistas demostrar el cumplimiento de la norma. "En una primera etapa, esto puede traducirse en mayores costos unitarios de ciertos materiales y sistemas pero en la medida que aumente la demanda y la oferta se masifique, debieran generarse economías de escala y más competencia", concluye. (Angélica Bañados)



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