Una reja de $2.500 millones: la diferencia entre Poduje y Orrego que complica un nuevo gran parque para Santiago

La disputa tiene un trasfondo técnico y financiero.
Fuente: Ex Ante
Fecha: 31.10.2026

El proyecto para convertir el Cerro Chena en uno de los grandes parques metropolitanos de Santiago -y el gran pulmón verde de la zona sur de Santiago- enfrenta un obstáculo que amenaza con retrasar su apertura y traspaso a Parquemet: el costo de reemplazar el cierre perimetral. Son $2.500 millones que el Gobierno Regional Metropolitano (GORE) no estaría dispuesto a desembolsar y que constituyen el principal punto de conflicto en la mesa de trabajo que busca concretar el ansiado lugar.
Que mirar. La disputa tiene un trasfondo técnico y financiero. Después de una visita inspectiva al recinto, Parquemet -que administra el Cerro San Cristóbal- levantó 208 observaciones a las obras ejecutadas. No se trata de reparos ciudadanos ni de nuevas exigencias incorporadas posteriormente, sino de condiciones que el organismo considera necesarias para hacerse cargo de la administración del parque. Entre ellas hay problemas eléctricos, de seguridad y de infraestructura, pero una sobresale por su costo: las rejas que rodean el cerro.
Según la evaluación de Parquemet, el cierre instalado no cumple con los estándares de calidad necesarios para un parque de estas características. Su vida útil no superaría los dos años y podría ser vulnerado con facilidad. Además, hay sectores que ni siquiera quedaron contemplados en el cierre perimetral.
El reemplazo de las rejas y la extensión del cierre costarían alrededor de $2.500 millones. Ese es, hoy, el principal escollo. El GORE habría planteado que no le corresponde financiar esa intervención, argumentando que el diseño del parque fue autorizado en 2016 por las autoridades de la época y que, por lo tanto, las obras se ejecutaron conforme a lo aprobado entonces.
La respuesta que transmiten desde el entorno del Minvu es que esa discusión quedó atrás cuando se selló el acuerdo para entregar el parque a Parquemet: las 208 observaciones ya estaban formuladas y el reemplazo de las rejas figuraba entre ellas. Por lo tanto, cuando se comprometió a subsanarlas, el Gobierno Regional, a cargo de Claudio Orrego, conocía el alcance de las exigencias.
Punto de quiebre. La diferencia no es solamente por quién paga. En el ministerio consideran que el cierre perimetral es una condición básica para proteger tanto a los vecinos como el patrimonio natural del cerro. Sin una reja adecuada, advierten, el parque quedaría expuesto al ingreso de personas y a su eventual deterioro. Tampoco sería posible reemplazar esa infraestructura por vigilancia permanente: se necesitarían guardias cada 50 o 100 metros para controlar un recinto de esas dimensiones.
La controversia pone en riesgo un acuerdo que había sido presentado como un paso importante para el futuro del parque. En una reunión en la Municipalidad de San Bernardo, el ministro de Vivienda, Iván Poduje, y el alcalde Christopher White concordaron en buscar una salida para que el recinto pasara a manos de Parquemet. La fórmula contemplaba que el GORE se hiciera cargo de corregir las observaciones pendientes y que el Minvu financiara posteriormente la administración.
Según cercanos al ministerio, el compromiso era que, una vez subsanados los 208 reparos, Parquemet asumiera la gestión. Por eso, en el Minvu insisten en que no existe una oposición a recibir el parque ni una decisión de abandonar el proyecto. Por el contrario, aseguran que existe interés en concretar el traspaso y que continúan trabajando en la planificación de su futura administración.
Si en algún momento el MINVU expresó dudas de abrir el parque por el alto costo, hoy está alineado con la idea del Presidente Kast de llevar adelante el proyecto.
Expertos revisaron los avances del plan y encontraron una serie de “hallazgos” u obras pendientes o inconclusas que presenta hoy: canchas sin terminar, cámaras y señalética incompletas, problemas de barandas e inmobiliario, etc. Un cercano al proceso dice que falta casi un 50% para finalizar. La idea del MINVU es que si van a gastar 4.000 millones de pesos en mantenerlo, debe ser entregado en el 100% de las condiciones.
Decisión. Inicialmente, el ministro había manifestado reparos por el gasto que significaría hacerse cargo del recinto. La mantención podría superar los $4.000 millones anuales, una cifra que no es menor para el presupuesto del ministerio. Sin embargo, ahora la disposición es asumir ese gasto, siempre que el parque sea entregado en condiciones compatibles con los estándares de Parquemet, organismo que administra 22 parques en la Región Metropolitana. El Minvu, por su parte, tiene a su cargo otros 34.
Desde el entorno ministerial explican que la instancia que reúne a los organismos involucrados no es una negociación para modificar el acuerdo, sino una mesa de seguimiento destinada a revisar el cumplimiento de cada una de las observaciones. El problema es que el desacuerdo por las rejas amenaza con bloquear el avance del resto de los compromisos.
Matías Salazar Zegers, Jefe División de Infraestructura y Transportesno del Gore, dice: “El cierre perimetral fue construido conforme al diseño original del proyecto. En consecuencia no corresponde presentar como un incumplimiento del Gobierno Regional una obra ejecutada de acuerdo a un proyecto que contó con la aprobación previa de los organismos técnicos responsables, incluido el mismo organismo que hoy cuestiona su diseño”. (Benjamín Astudillo)



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