Hacia viviendas más pequeñas y económicas en zonas específicas

El director comercial de AGS Visión Inmobiliaria dice que el cambio a la OGUC busca modificar los indicadores y parámetros con los cuales hoy se calculan las condiciones de edificación de los terrenos.
Fuente: El Mercurio
Fecha: 13.09.2026

La modificación a la Ordenanza General de Urbanismo y Construcciones (OGUC) que impulsa el Gobierno hace unos meses –que busca incentivar el número de viviendas nuevas y los metros construibles en zonas urbanas con buenas condiciones de transporte- ha generado diversas reacciones en el sector de la construcción.
De hecho, hace unos días, el Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu) retiró de la Contraloría General de la República (CGR) la propuesta para introducir precisiones, previo a su preingreso, que se estima en los próximos días.
Rodrigo Aravena A., arquitecto y director comercial de AGS Visión Inmobiliaria, explica que la medida se trata fundamentalmente de intensificar el uso del suelo en zonas centrales de las ciudades.
“En síntesis: permitirá aumentar la constructibilidad, construir más metros cuadrados en un mismo predio; la densidad, más viviendas en un mismo terreno; y altura, más pisos en aquellas zonas restringidas”, destaca.
A su juicio, el cambio a la OGUC tiene un objetivo claro: sincerar la densidad poblacional que hoy poseemos como habitantes por vivienda, según el Censo de Población y Vivienda 2024, y lograr que más familias puedan acceder a vivir en áreas céntricas de nuestras ciudades.
Agrega, además, que esta modificación es totalmente necesaria y útil. “Especialmente para zonas que se encuentran limitadas al desarrollo y están bien localizadas en cuanto a transporte público, como red de metro o corredores segregados. Esta limitación la generan principalmente los municipios, que no desean que se densifiquen ciertos barrios”, asegura.
Una amenaza
Entre otros actores del sector inmobiliario, algunos alcaldes de la Región Metropolitana han señalado que esta modificación podría afectar los planes reguladores comunales y generar “guetos verticales”.
Aravena reconoce que la principal “amenaza” de este cambio radica en una sobreexplotación que pueda hacerse de estas normativas, generando barrios hiperdensos sin infraestructura adecuada. “La caricatura de los ‘guetos verticales’ no ayuda, pues reduce el problema a la altura de los edificios”, precisa.
Especifica también que la amenaza es la saturación de la infraestructura y del espacio público: de transporte, energética, sanitaria, de residuos y equipamiento en general, lo que puede generar barrios saturados y con pérdida de calidad urbana. “Confío que cada municipio hará procesos de adaptación normativa a estas nuevas condiciones, adaptándose al nuevo contexto familiar de Chile”, dice.
Frente a las dudas sobre el tamaño de los departamentos, el arquitecto sostiene que la esencia de la modificación no restringe metros cuadrados de las unidades porque sigue quedando bajo el libre diseño de sus proponentes.
Sobre los estacionamientos, reconoce que efectivamente la modificación busca disminuir las exigencias de estos recintos en zonas bien conectadas al transporte público, buscando fomentar su uso. (Angélica Bañados)



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