Las claves de la liberalización del suelo urbano que planea Kast y la activación de casi 10 mil hectÔreas sin uso en Santiago
- Alexander Chest
- 17 ene
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Y entre los grandes objetivos estƔ desarrollar las zonas del PRMS 100 que han permanecido estancadas por mƔs de 12 aƱos.
Fuente: Capital
Fecha: 16.01.2026

El plan para los primeros 90 dĆas apunta a cambiar normativas especĆficas ācomo modificar parĆ”metros del factor de densidad y reducir la superficie mĆnima de los conjuntos armónicos- de forma rĆ”pida sin modificar los planes reguladores. Y entre los grandes objetivos estĆ” desarrollar las zonas del PRMS 100 que han permanecido estancadas por mĆ”s de 12 aƱos.
Las seƱales del próximo ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, fueron claras. Al abordar las prioridades para acelerar la inversión y el crecimiento del paĆs en Icare la semana pasada, enfatizó que uno de los ejes es generar las condiciones para un auge sostenido de la construcción.
El mensaje apuntó al combate a la āmaraƱa regulatoriaā con una agresiva ādesregulación" de ese sector que traerĆ” como consecuencia una āliberalización del sueloā a una escala comparable con el impacto que tuvo para Chile la apertura de su comercio internacional.
TambiĆ©n imprimió un fuerte sentido de urgencia anunciando la utilización de las herramientas administrativas y regulatorias disponibles -sin mediar el envĆo de proyectos de ley- dentro de los primeros meses de mandato de JosĆ© Antonio Kast, para luego completar la baterĆa de medidas en el resto de 2026. Como adelanto de lo que viene, Quiroz anticipó la eliminación de 1.500 circulares en manos de directores de obras municipales y seremis, para lo cual reducirĆ” esa normativa a un esquema mucho mĆ”s simplificado con sólo 11 circulares.
En los dĆas posteriores, adportas del nombramiento del futuro gabinete, el hermetismo ha sido la tónica entre los convocados al Ministerio de Vivienda y Urbanismo, encabezados por el arquitecto IvĆ”n Poduje, considerado como el próximo titular de esa cartera hasta el cierre de esta edición.
Pero aĆŗn en ese escenario, en el entorno del futuro Gobierno y fuentes del mercado resumen los nuevos lineamientos en: mĆ”s suelo y menos regulación. AsĆ, se busca generar un shock de actividad e inversión en la industria inmobiliaria privada, junto con posibilitar las dos grandes metas en vivienda: subir la oferta disponible y generar mecanismos que aborden el precio para hacerlas mĆ”s accesibles.
9.600 hectĆ”reas dentro de los lĆmites de Santiago fueron incorporadas por el PRMS 100 en 2013.
Con estas directrices, las expectativas estĆ”n puestas en los cambios concretos. Y ahĆ ya se conocen algunos criterios que apuntan a una implementación rĆ”pida con una baterĆa contundente de acciones en los primeros 90 dĆas. "Se trata de transformaciones mĆ”s rĆ”pidas -sin necesidad de modificaciones legales a los planos reguladores-, por la vĆa de cambios en los parĆ”metros de normativas especĆficas que permitan subir las densidadesā, indicó una fuente al tanto de la nueva polĆtica.
En este marco, han trascendido algunas medidas concretas en estudio. Una de ellas se refiere al cĆ”lculo de las unidades habitacionales que es posible construir a partir de -entre otros Ćtems- el nĆŗmero de habitantes por hectĆ”rea establecidas en cada zona y sus respectivos factores de densidad, en el cual es determinante el nĆŗmero de integrantes de cada familia. āActualmente, esa cifra se sitĆŗa en cuatro personas, que en determinadas Ć”reas -como aquellas que tienen fijados 100 habitantes por hectĆ”rea- genera sitios enormes que, en definitiva, obligan a la ciudad a expandirse. Para aumentar la cantidad de casas, se estĆ” pensando ajustar ese nĆŗmero a la actual situación demogrĆ”fica, donde los tamaƱos promedio de las familias se han venido ajustando en torno a 2,2 integrantesā, explicó un profesional al tanto de los anĆ”lisis. Sobre el sentido de esa medida, subrayó que āno se trata de mĆ”s construcciones, sino de generar mĆ”s unidades habitacionales en los mismos terrenosā.
Otra normativa bajo revisión se refiere a los Conjuntos Armónicos, marco que permite incrementos relevantes de las densidades permitidas āa partir de variaciones en coeficientes como constructibilidad, altura y distanciamiento- para proyectos inmobiliarios que forman una unidad espacial Ćŗnica. En la actualidad, esta norma exige una superficie predial igual o superior de 5.000 m², factor para el cual se estĆ” analizando una flexibilización que ampliarĆa significativamente la aplicación de este sistema. āEsa disposición genera una gran limitante. Si pudiera cambiarse por la vĆa administrativa para acoger predios de menos superficie -por ejemplo, de 2.500 m2, por decir un nĆŗmero- eso cambiarĆa la fisonomĆa de lo que se puede hacer en un suelo de esas caracterĆsticas con mayor densidad, ocupación y constructibilidadā, indicó un experto en la industria.

Un conocedor de la interna de los planes para el Minvu anticipa que āhabrĆ” varias otras medidas que van a permitir que haya mĆ”s unidades en el mismo terrenoā, y que parte de ellas ācorresponden a atribuciones de las Seremi para interpretar normas y permitir un mejor aprovechamiento de la tierra disminuyendo su incidencia en el precio final de la viviendaā.
Las futuras autoridades han sido explĆcitas en que la prioridad en la liberación de restricciones al uso del suelo y aumento de densidades son las zonas de influencia de los corredores de transporte en las principales ciudades del paĆs y, especialmente, de la red de Metro.
āLa nueva LĆnea 7 cuesta US$ 100 millones por kilómetro y lo lógico es que todo ese entorno cuente con una mayor densidadā, explicó un profesional que asesora a esos equipos. De hecho, Poduje anticipó en su momento que ālas densidades de las zonas en torno al Metro tienen que ser definidas en el Gran Santiago a nivel del Plan Intercomunal, asĆ como en los casos de Gran ValparaĆso y del Gran Concepción donde haya mĆ”s inversión en infraestructuraā.
Efectos para la industria
Un directivo de la construcción que sigue la preparación de las nuevas polĆticas urbanas resume asĆ las consecuencias que esperan en la industria: āpara un montón de proyectos que se encuentran paralizados por la situación del mercado inmobiliario, si en vez de poder vender 40 unidades, se pueden vender 60 unidades les cambiarĆ” absolutamente el perfil. Es un cambio absoluto en los nĆŗmeros, y posibilita que se puedan bajar los preciosā.
En efecto, la baterĆa de medidas busca revertir la tendencia que ha llevado a que āel costo del terreno estĆ© representando niveles de entre 20%, y hasta 35% del valor de venta de un departamento, y si esto disminuye a niveles de 10% a 15%, puede cambiar absolutamente el precio y el acceso a la viviendaā, aƱadió.
Una fuente del entorno del equipo del presidente electo sentenció: āya se tienen claros los cambios normativos de tipo administrativo, decretos y resoluciones, como es el caso de las Seremi, que se implementarĆ”n en los primeros 180 dĆasā.
Y a un horizonte de mayor plazo, la tarea tiene metas como simplificar la Ordenanza General de Urbanismo y Construcción (OGUC). āVamos a hacer 11 modificaciones a los reglamentos, particularmente la OGUC y a algunos planes reguladores, particularmente los metropolitanos, para asĆ hacer operativo el concepto de la emergencia habitacional que hoy no estĆ” funcionandoā, adelantó Poduje en diciembre pasado.
La operación a gran escala con programas de sitios urbanizados por 100 mil unidades en cuatro años
Las metas habitacionales expuestas en el programa de JosĆ© Antonio Kast son ambiciosas. Nada menos que 400 mil viviendas al final del mandato ācomparadas con las 260 mil comprometidas en la era de Boric- y con la exigencia de ajustarse a un presupuesto mĆ”s estrecho, en torno a US$ 4 mil millones al aƱo.
Las limitaciones obligan a generar nuevas acciones, y entre los lineamientos del próximo gobierno estĆ” un plan que apunta a āpotenciar considerablemente la habilitación de suelo con terrenos urbanizadosā, seƱaló en diciembre pasado IvĆ”n Poduje. Se trata del programa Mi Terreno, que prevĆ© el aporte de un total de 100 mil sitios urbanizados de 300 m2 cada uno. Entre los criterios, anticipó que las valorizaciones estimadas para esos predios irĆ” en una gama entre UF 1.500 y UF 4.000, ya que contarĆ” con lĆneas ādiferenciadas para la clase mediaā.
En ese momento, Poduje manifestó que ese programa āestĆ” inspirado en la Operación Sitio del presidente Frei Montalva, y lo vamos a hacer en dos fases: primero, la entrega del tĆtulo de propiedad a la familia, luego urbanización y autoconstrucción, para que al final de los cuatro aƱos, podamos tener obras en todos los nuevos terrenos que vamos a habilitarā.Para levantar las viviendas, la estrategia considera la provisión de soluciones de āautoconstrucción asistida -que va a combinar la albaƱilerĆa que haga la familia con tabiquerĆa prefabricada, comprada al por mayor e instalada sobre las unidades de autoconstrucción- modalidad mĆ”s barata, costo efectiva y rĆ”pidaā, indicó.
Poner en marcha ese plan implicarĆ” un amplio trabajo con las organizaciones de pobladores en zonas de emergencia habitacional. Para ello, Poduje indicó que estĆ” programado un āgran encuentro con todos los comitĆ©s de vivienda del paĆs por región para lograr el apoyo socialā, en marzo próximo. A eso se sumarĆ” un proceso de ādiscusión con los alcaldes, quienes tienen que aportar, y si alguno quiere congelar una zona de expansión urbana porque no quiere mĆ”s gente, tenemos atribuciones -a travĆ©s de los planes intercomunales o en las zonas de emergencia habitacional- para que sĆ se construya ahĆ", comentó Poduje.
La apuesta al despegue del PRMS 100 tras doce aƱos de intentos fallidos
Uno de los grandes objetivos del plan habitacional del próximo gobierno es el suelo, el recurso mĆ”s escaso y de mayor impacto en el valor final de las viviendas. āVamos a potenciar considerablemente la habilitación de suelo para poder construir proyectosā, anticipó IvĆ”n Poduje en la Ćŗltima edición de DiĆ”logos Urbanos 2025 de la CĆ”mara Chilena de la Construcción en diciembre pasado.
En este marco, desde el entorno de las decisiones del próximo mandato y del mundo inmobiliario, anticipan que uno de los grandes objetivos serÔ disponibilizar las 9.600 hectÔreas comprendidas en la modificación N°100 del Plan Regulador Metropolitano de Santiago (PRMS). Pese a que el PRMS 100 incorporó esa superficie de suelo rural al Ôrea urbana del Gran Santiago (que desde entonces suma 121 ha.) con su aprobación en 2013, hasta ahora esas zonas prÔcticamente no han sido urbanizadas por causa de la lenta promulgación de un conjunto de normativas habilitantes y las altas exigencias aplicadas al desarrollo de proyectos.
El PRMS 100 incluyó sectores de las comunas de Quilicura, Pudahuel, MaipĆŗ, San Bernardo, La Pintana y Puente Alto, ademĆ”s de Ć”reas en Renca y Cerro Navia. Junto a la incorporación de suelo no urbano ubicado dentro de los lĆmites de Santiago, la norma tambiĆ©n faculta la reconversión de terrenos industriales en desuso en planes habitacionales y de servicios, ya que uno de sus grandes objetivos es facilitar el desarrollo de proyectos para vivienda social.
āUn objetivo importante es destrabar el PRMS 100, ya que en estos doce aƱos no ha habido proyectos, por lo que es indispensable establecer mecanismos que limiten la tramitologĆa, que en este caso ha sido interminableā, dijo un directivo de una constructora. Como ejemplo, un ejecutivo del sector inmobiliario relató el caso de un proyecto de viviendas concebido bajo el Programa de Integración Social y Territorial (DS 19) en la comuna de San Bernardo, en el lĆmite con La Pintana ācuyos propietarios iniciaron la tramitación apenas se aprobó la normativa, pero todavĆa sigue siendo un sitio baldĆo. Es algo bien kafkianoā. En su momento, el PRMS 100 atrajo un fuerte interĆ©s de dueƱos de terrenos, inversionistas e inmobiliarias apostando al desarrollo de esas zonas.
Una seƱal positiva en esta lĆnea tuvo lugar esta semana con la aprobación de la Modificación N°104 del PRMS para actualizar las disposiciones y exigencias en materia de la red vial de la capital que arrastraban por mĆ”s de tres dĆ©cadas, afectaciones que impedĆan construir, invertir o regularizar propiedades en distintos puntos de la Región Metropolitana. Por ello, la decisión del Consejo Regional Metropolitano ordenó la red vial capitalina a su realidad territorial actual, eliminando restricciones innecesarias, el reconocimiento de vĆas ya construidas y el ajuste de trazado. (Jorge Isla)